Microcemento sobre yeso: qué conviene saber antes de empezar
El yeso es absorbente y su estado puede variar mucho entre una pared nueva y una antigua. Se comprueba cohesión superficial, humedad, reparaciones y presencia de pinturas incompatibles.
Una imprimación adecuada ayuda a regular la absorción para que las capas de microcemento trabajen de forma uniforme.
Las grietas deben analizarse antes de taparlas. Si proceden de movimiento del soporte, una reparación cosmética no evita que reaparezcan.
En zonas sometidas a agua directa no basta con que la pared sea de yeso y tenga microcemento: la solución completa debe ser apta para la exposición prevista.
Aplicaciones y situaciones habituales
La preparación del soporte marca la diferencia
Antes de aplicar microcemento comprobamos que la base sea estable, cohesionada y compatible. La preparación puede incluir limpieza, desengrasado, reparación de fisuras no activas, regularización, imprimación y refuerzo cuando el sistema lo prescribe. En soportes existentes no se debe dar por hecho que todo puede conservarse.
También se identifican juntas estructurales, cambios de material, encuentros, aristas, desagües y puntos de agua. Estos detalles afectan a la durabilidad y al aspecto final mucho más que una simple elección de color.
¿Interior, exterior o zona húmeda?
El microcemento se formula y protege de forma diferente según el entorno. En interior seco domina la resistencia al uso y la estética; en exterior se añaden radiación, lluvia y cambios térmicos; en duchas y otras zonas húmedas es imprescindible estudiar impermeabilización, sellado y encuentros. No recomendamos extrapolar automáticamente el mismo sistema a todas las superficies.
Cómo se plantea el trabajo
- 01Comprobar humedad y cohesión
Esta fase se adapta al soporte, al sistema especificado y al nivel de exigencia del proyecto.
- 02Reparar y regularizar
Esta fase se adapta al soporte, al sistema especificado y al nivel de exigencia del proyecto.
- 03Imprimar según absorción
Esta fase se adapta al soporte, al sistema especificado y al nivel de exigencia del proyecto.
- 04Aplicar y proteger
Esta fase se adapta al soporte, al sistema especificado y al nivel de exigencia del proyecto.
Acabado, color y mantenimiento
La textura final es artesanal y puede presentar matices propios del material. Antes de ejecutar superficies grandes recomendamos validar una muestra de color, textura y brillo. En suelos o zonas expuestas al agua también se valora el nivel de agarre necesario.
El sellador es parte funcional del sistema y puede requerir mantenimiento con el tiempo. La limpieza debe realizarse con productos compatibles y evitando abrasivos o químicos no recomendados. Al finalizar, conviene conservar la referencia del sistema aplicado para futuras reparaciones.
